En los últimos años la problemática que representan el calentamiento global y el cambio climático, fueron ganando cada vez más visibilidad en nuestra población. Cada vez son más quienes realizan activismo para salvar a nuestro planeta, pero ¿Realmente podemos salvar al mundo?

Cuando estaba en la escuela primaria (hace un poco más de 12 años) en la materia “Ciencias naturales”, nos hablaron de la contaminación. Ese día hice un click, entendí qué era, qué tipos de contaminación había, pero sobre todo, entendí que éramos las personas quiénes causábamos esa contaminación: yo, mis amigos y amigas de la escuela, mi familia, la gente grande, todo el mundo.

Después de salir del colegio ese día, todo lo que veía o escuchaba, lo asociaba a la contaminación: el humo que salía del colectivo, los papeles que las personas tiraban al piso, el ruido de los autos y los camiones.

Hasta hace no mucho tiempo, los problemas que está sufriendo nuestro planeta, eran un secreto a voces. Eso que sabemos, pero que no podemos solucionar, sabemos que está ahí, pero lo dejamos oculto. Haciendo de cuenta, que en realidad, no pasa nada. Solo nos queda seguir, y ya serán otras personas las que se encarguen de solucionarlo, políticos, gente con cargos altos.

Greta Thunberg, activista por el cambio climático. Extraída de Twitter @GretaThunberg

En 2019 personalidades como Greta Thumberg se hicieron escuchar en todo el mundo. Una joven de 16 años, parada en frente de personalidades poderosas y políticos de muchos países, se animaba a pedir lo que toda una generación está pidiendo: un cambio. Como es el caso de Greta, muchos y muchas jóvenes de diferentes partes del mundo comenzaron a manifestarse acerca de la importancia de actuar frente al peligro inminente que supone el cambio climático.

Campañas, series, documentales, activistas en redes sociales: nos llenan de información día a día acerca de esta problemática. Esto es muy importante, ya que nos permite romper la barrera que representaba este “secreto a voces”. Hoy contamos a nuestra disposición muchas oportunidades para saber y entender lo que está ocurriendo, y que además, representan una herramienta y una guía para accionar en búsqueda de una solución concreta y real.

Si bien es cierto que puede llegar a marearnos la sobrecarga de información que nos producen las redes sociales y los diversos medios de comunicación, y que también es cierto que no podemos creer todo lo que vemos, escuchamos o leemos; hay una cosa que sí es cierta: tenemos una ventaja. Y tenemos que usar esta ventaja a nuestro favor.

¿Qué podemos hacer?

-“El cambio climático somos todos”
Lo primero es reconocer que algo tenemos que hacer. Puede sonar cliché, o quizás idealista. No se trata de culpas, si no de asumir las responsabilidades sobre las consecuencias que tiene nuestro modo de vida. Y aunque se necesitan cambios estructurales a nivel macro, cada persona tiene un rol fundamental.

-“Saber para poder hacer” como leí el otro día.
Luego, debemos informarnos. Mientras más información tengamos acerca de lo que está sucediendo, no solo vamos a tomar mayor conciencia (y tener más ganas de hacer algo al respecto) sino que también, nos vamos a encontrar con propuestas que nos permitan actuar al respecto. Tenemos que salir de la caja, porque si queremos actuar diferente, evidentemente vamos a tener que pensar diferente, y para ello, informarnos es clave.

-“Quizás no podamos cambiar al mundo, pero en el pedacito en el que me tocó vivir, quiero hacer una diferencia” –
El tercer paso es Implementar. Leíste, escuchaste, te informaste y ya viste un montón de tutoriales en tiktok con tips eco-friendly, llegó el momento de ponerlo en práctica. No hace falta que seamos Greta Thunberg y creemos un movimiento de impacto mundial (o quizás sí, si es tu deseo). En nuestro día a día podemos implementar acciones concretas, más pequeñas de lo que creemos, que pueden marcar una diferencia. Seguramente te hayas cansado de escuchar esto, pero permitite preguntarte ¿Estás haciendo algo?

-“Nadie se salva solo”
Como seres sociales, necesitamos de las personas. Y somos las personas quienes habitamos la tierra, por lo tanto, todo lo que sufra la tierra, lo sufriremos los seres humanos (tarde o temprano). Es por esto, que no alcanza únicamente con hacer acciones individuales (aunque es el principio), todos tenemos que hacer algo. Ayudar a difundir esta cuestión, es clave para realizar un cambio verdadero: es necesario que hablemos de estos temas abiertamente en nuestro diferentes ámbitos. Ya sea en la escuela, la facultad, la familia, con las amistades, en el club o en el trabajo. Una vez que aprendemos, es necesario transmitir a otros ese conocimiento, para que llegue a la mayor cantidad de personas posibles.

 

En cuanto a la pregunta inicial, no tengo una respuesta. Ya dirán los científicos y científicas si estamos a tiempo de revertir esta situación, pero creo que lo fundamental es tomar conciencia de que nunca es tarde para asumir que ser parte del problema, también nos convierte en posibles agentes de cambio, y por lo tanto, podemos pasar a ser parte de la solución.

 

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Categorías: Artículos

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